16.1.12

Ají

El Negro Fontanarrosa tenía teoría sobre las malas palabras y cada vez que la repaso, 
leyéndola o viéndola 
me rindo sin chistar. 

Pienso en un ring, un cuadrilátero de infinitos lados 
por donde se 
fugan, 
agazapan, 
arremolinan 
términos. 
Son los mismos que ayer hicieron caldo de mimo y hoy, 
en otra boca y con otra cadencia, 
saben a puteada feroz.
O a la inversa 
- qué delicado es el revés de la trama -
Me importa poco.
Nada.
Mis días conocen picantes, ardorosas, estimulantes palabras.
Como mis ajíes.

Me los regaló la Guada. Son mi segunda producción.








A primera vista - Pedro Aznar