Los vasos no se ven "medio vacíos o medio llenos". Es un hecho que el vaso tiene la cantidad de agua que tiene. También lo es el que decir que está a medio llenar me convertirá en una pesimista de porquería a los ojos de los otros.
La verdad es que no sé bien de qué va hoy. Si de vasos vacíos o de esacosarara que se te adhosa a la garganta. Bien sé que es angustia. Bien sé qué la provoca.
Y para la angustia no hay palabra, por balsámica que sea, que ayude con el mal sabor. Dice Galeano, "tengo una mujer atravesada en los párpados"; lo mío, menos poético, sería "tengo una tristeza atravesada en la garganta, le gritaría de no ser por la tristeza".
Hoy solo somos mi garganta y yo. Y la angustia que nos anida.
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