Siempre hay alguien que te bien quiere. En mi caso es Mónica, prima materna, maravilloso descubrimiento de esta adultez mía. Moni me envía este texto de Mário de Andrade, poeta brasilero, de quién no se publicó su colección de versos sino hasta diez años después de su muerte, en 1945.
EL VALIOSO TIEMPO DE LOS MADUROS
Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora...
Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se logrará nada.
Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades. No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados. No tolero a maniobreros y ventajeros.
Me molestan los envidiosos que tratan de desacreditar a los más capaces para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo. Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos. Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa.Sin muchas golosinas en el paquete...
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. Que sepa reír de sus errores. Que no se envanezca, con sus triunfos. Que no se considere electa, antes de hora. Que no huya de sus responsabilidades. Que defienda la dignidad humana. Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez. Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente que sepa tocar el corazón de las personas… Gente a quien los golpes duros de la vida le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí, tengo prisa, pero por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna, de las golosinas que me quedan. Estoy seguro que serán más exquisitas, que las que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia. Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera, llegarás...' *
*Mário Raúl de Morais Andrade, llamado Mário de Andrade, que nació en Sáo Paulo el 9 oct. 1893 y murió en la misma ciudad el 25 feb. 1945, es uno de los escritores brasileños más importantes y de influencia en la mayor parte de los escritores contemporáneos de su país. Como investigador, cultivador y crítico abordó la poesía, la ficción, la música, las artes plásticas y el folklore. En su ciudad natal, fue profesor del Conservatorio Dramático y Musical, organizador de la Discoteca Pública y del Departamento Municipal de Cultura, donde promovió cursos de etnología y folklore. En Río de Janeiro enseñó filosofía e historia del Arte en la antigua Univ. del Distrito Federal; trabajpo, además, en el Inst. Nacional del Libro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario