No sé por qué recordé un libro que se me extravió, como tantos otros. "Por la libre", de García Márquez, es la suma de relatos periodísticos que el colombiano escribiera entre el '74 y el '95. Quizá la memoria fue estimulada por la fecha, por el 25 de abril. El Che llega al Congo y el Gabo lo relata magistralmente en Operación Carlota. Aquí unas líneas de la crónica.
"Sin embargo, nada de eso ilustra tanto sobre la antigüedad y la intensidad de la presencia de Cuba en Africa, como el hecho de que el propio Che Guevara, en el apogeo de su estrella y de su edad, se fue a pelear en las guerrillas del Congo. Se fue el 25 de abril de 1965, que es la misma fecha de su carta de despedida a Fidel Castro, y en la cual renunciaba a su grado de Comandante y a todo cuanto lo vinculaba legalmente al Gobierno de Cuba. Se fue solo, en avión de línea comercial, con el nombre cambiado y un pasaporte falso, con la fisonomía apenas alterada por dos toques maestros y un maletín de negocios con libros literarios y muchos inhaladores para su asma insaciable, y distrayendo las horas muertas en los cuartos de los hoteles con interminables solitarios de ajedrez. Tres meses después se le unieron en el Congo 200 cubanos de tropa que viajaron desde La Habana en un barco cargado de armamentos. La misión específica del Che era entrenar guerrilleros para el Consejo Nacional de la Revolución del Congo, que peleaban contra Moisés Chombé, pelele de los antiguos colonos belgas y de las compañías mineras internacionales, Lumumba había sido asesinado.
El jefe titular del Consejo Nacional de la Revolución era Gastón Soumaliot, pero quien dirigía las operaciones era Laurent Cavila desde su escondite en Kigona, en la margen opuesta del lago Tanganika. Aquella situación contribuyó sin duda a preservar la verdadera identidad del Che Guevara, y él mismo, para mayor seguridad, no figuró como jefe principal de la misión. Por eso se Ie conocía con el seudónimo de Tatú, que es el hombre del número 2 en lengua swahili.
El Che Guevara permaneció en el Congo desde abril hasta diciembre de 1965. No sólo entrenaba guerrilleros sino que los dirigía en el combate y peleaba junto con ellos. Sus vínculos personales con Fidel Castro, sobre los cuales se ha especulado tanto, no se debilitaron en ningún momento. Sus contactos fueron permanentes y cordiales mediante sistemas de comunicación muy eficaces.
Cuando Moisés Chombé fue derribado, los congoleses pidieron el retiro de los cubanos como una medida para facilitar el armisticio.
El Che Guevara se fue como había llegado: sin hacer ruido. Se fue por el aeropuerto de Dar es-Salam, capital de Tanzania, en un avión comercial y leyendo al derecho y al revés un libro de problemas de ajedrez, para taparse la cara durante las seis horas del vuelo, mientras en el asiento vecino un ayudante cubano trataba de entretener al comisario político del Ejército de Zanzíbar, que era su viejo admirador del Che Guevara y habló de él sin descanso durante todo el viaje, tratando de tener noticias suyas y reiterando sin cesar los deseos que tenía de volver a verlo.
Aquel paso fugaz y anónimo del Che Guevara por el Africa dejó sembrada la semilla que nadie había de erradicar."
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