- Lavate las manos - le dice.
Julián trae del quiosco dedos y palmas sucias. De cinco a trece tiñe su vida de negro, como la tinta de los diarios que vende. Así lo cree. Y lo padece. A sus treinta y tres lleva voceadas y vendidas más portadas de las que nadie jamás podrá leer. Aun si hoy, dejara el puesto. Odia su esquina, los números del loto que lo burlan sorteo a sorteo. Odia los títulos del Lunes, las malas noticias y hasta las buenas.
Ella lo apunta con el índice antes de servirle el plato de arroz con pollo. - No te quejes - lo rezonga.
Julián la mira con rabia, intensa, ferozmente. Los ojos se le extravían y bizquea.
También la odia a ella y su delantal raído y los kilos de más del último embarazo. La odia por su alegría bobalicona, por su mansedumbre, por...
Con el tenedor escarba en la loza. Diente, grano, diente, grano.
- Tirás? - pregunta distraido y extiende el huesito de la suerte. Ella sonríe. Los meñiques rompen el arco.
Y bocado a bocado Julián traga su odio soso y desabrido.
Corazón y hueso - Daniel Melingo
2 comentarios:
Qué buen relato, me encanta si, de verdad, y solo es la la Tarea 1, no sé por qué digo me encanta, me gusta mucho , bueno...mientras lo leo me imagino a Julián , lo veo, sus dedos sucios de tinta, y luego me lo imagino sentado a la mesa, y a ella, sí éso está bien. muy descriptivo, adelante...ya quiero leer la Tarea 2, y 3 y 4 y 5 y....soy ávida lectora amiga!! Un beso enorme!
Ay Silvia amiga! me quedó el escrito de arriba con fé de erratas, ..quise decir..."no sé por qué digo me encanta, solo por no pensar en otra palabra, como "me gusta mucho si!!"...
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