El mundo está hecho de palabras.
Las dichas.
El mundo es oral.
Armonioso o disonante se oye según la cuerda personal.
Al aire se declaran pertenencias ideológicas, pareceres, pasiones varias, promesas de amor, absurdas confesiones.
Según entiendo, a cada acción corresponde una reacción.
Y en este guión que me presta la suerte, hablar es dar vida.
Si callo, mato.
Decidí asesinarte.
Mi lengua, músculo protagónico y gatillo inclemente, no volverá a bucear esta boca en búsqueda ansiosa por hacerte sonido.
Te enmudecí.
Bang bang.
Estás muerto.
Chega de saudade - Caetano Veloso
No hay comentarios:
Publicar un comentario