Mi gato no sabe que es mío; no lo anoticié.
Se deja estar, fatigado, sobre el asador.
Extiendo la e, alargo la o y lo llamo:
Eeeeevoooo!
No se mueve.
Pero me oye.
Y caigo en la cuenta que a veces,
de noche,
te susurro dormida y sin que te enteres,
también vos
me pertenecés.
de noche,
te susurro dormida y sin que te enteres,
también vos
me pertenecés.
Do lado de Cá - Chimarruts
No hay comentarios:
Publicar un comentario