29.10.13

mute


A veces debería callarme. Pero callarme en serio.
Callarme los ojos; el cuerpo. 
Callarme el llanto y el hastío. 
Callarme el desencanto y la furia. 
Pobre furia! Es tan vieja que a nadie asusta, sólo a mí
Debería callarme el ahogo. 
La orfandad. La "mente rota". 
Callarme la mordaza. 
El asco. La decepción. 
Callar. 
Callar del todo. 
Y pensar, 
mientras aprieto el mute, 
en que nada puede ser más silencioso que este vacío.

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