Ayer
me suspendí en la cadena nacional, emocionada con el candor ajeno por decisiones de Estado.
No sé de naftas,
ni petróleo.
No sé de oil,
aditivos
o premium.
Apenas conozco el combustible que mi espíritu demanda a diario.
Uno que se inflama y arde.
Como tu amor.
vi a un hombre llorar. Lo vi conmovido, con la inocencia y la ansiedad a flor de piel. Extasiado por la voz que en la radio decía que "el Ejecutivo establece como objetivo prioritario el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos y la explotación, la industrialización, el transporte y la comercialización de los mismos".
Ayerme suspendí en la cadena nacional, emocionada con el candor ajeno por decisiones de Estado.
No sé de naftas,
ni petróleo.
No sé de oil,
aditivos
o premium.
Apenas conozco el combustible que mi espíritu demanda a diario.
Uno que se inflama y arde.
Como tu amor.
El fuego y el combustible - Drexler
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