24.5.12

Surrender


Dios fracasó. Levantó las manos y se rindió. 
Abrió la boca para vivar al vencedor y parió una carcajada. 
Todos, en giro coreográfico, dieron vuelta a verlo. 
Él, confundido por la ambivalencia de su gloria, se puso colorado. 
Se prometió a sí mismo activar la Operación Rescate. 
En un alma recién salida de tintorería escribió tu nombre, ése que hacía rato había olvidado. 
O casi. 
Y me pidió que esperase al próximo huracán...

Dame la razón - Marlango

2 comentarios:

Anónimo dijo...

SURRENDER, muy buena palabra, sonora, but never surrender, never, ever! Besos!

María Silvia dijo...

Ta bien, no rendición total, pero un alto el fuego... Beso!