11.5.13

Pretexto


A diario suelo reprocharme no ser inteligente o lúcida. 
Ni linda. O flaca. 
Suelo reprenderme por no haber leído bastante o ser menos previsible.
Soy todo lo que no quisiera ser. 
Todo lo que me exaspera en otros. 
Pero a veces, 
hurgándome la tripa y viendo mi miseria, 
me encuentro superlativamente insignificante. 

La más insignificante de todas. 
Y soy feliz.

París muy bien - Yusa

No hay comentarios: