Brindis de por medio, se coló en la charla Roberto Bolaño.
Mi amigo JoseMa decía que no captaba el talento del poeta chileno. Que lo del tipo no era poesía. Sospecho que lo del Jose es sensibilidad prematuramente avejentada, la cuerda poco tensa tal vez... Pero nada podía discutir sin haber leído tan luego una línea del trasandino.
Hoy, con la curiosidad estimulada, supe que nació en Los Ángeles, vivió en México, luego en Madrid y que en el 2006 se apagó.
Y también me enteré que ayer murió su padre León Bolaño, un ex boxeador, camionero con quien mantuvo una relación áspera. El vínculo, magullado por la distancia y la partida de Roberto a Europa, sirvió de eje para un relato del escritor: Últimos atardeceres en la Tierra.
Casualidades.
Por cierto, sí disfruté de
Ahora paseas solitario por los muelles
de Barcelona.
Fumas un cigarrillo negro y por
un momento crees que sería bueno que lloviese.
Dinero no te conceden los dioses
mas sí caprichos extraños.
Mira hacia arriba:
está lloviendo.
Lo del JoseMa no es falta de fibra, ni de vena, está claro. Es puro gusto personal.
La semana pasada el ícono punk Patti Smith, que aseguró sentirse conectada artística y emocionalmente con el poeta, estuvo en Madrid participando de una serie de homenajes al sudamericano.
Cuando las palomas lloran - Patti Smith
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