2.12.10

Cidade Maravilhosa

No sé en el resto del mundo.
En mi universo las válvulas de escape se aflojan a esta altura del año. De a poquito también yo me fugo. Mi ventilador se ahoga en el aire caliente que alimenta. Y su asfixia me deja tirada en arenas blancas, próxima a un mar de corriente cálida.
A 24 km de mi paraíso están las favelas de Río de Janeiro. Cidade de Deus al oeste, la sureña Rocinha y el recientemente mediatizado Complexo Alemäo en la zona norte son sólo algunas de las 968 contabilizadas hasta el 2008.
A inicios del siglo XX el alcalde carioca Pereira Passos, desalojó a todo aquel que no encajara en su proyecto europeizante de grandes avenidas e imponentes edificios. A los morros pues. Allí fueron los pobres, negros y mulatos. A jalonar laderas. 
Con maestría, Fernando Meirelles y José Padilha retrataron en sus films la vida de favelas. Mas el ingreso de tropas de élite en busca de narcos ganó, esta semana, más aire y centímetros que cualquier celuloide. Tarso Genro , ex ministro de Justicia de Lula da Silva, sostiene que hay un entramado perverso creado entre habitantes y delincuentes. Quizá se refiera a esas historias que hablan de la protección policial para ricos o de la palabra leal y respetada del traficante. Paradojal.
Casi 42° de sensación térmica. Dejo los diarios, las estadísticas y vuelvo a la playa de Geribá. Después de todo, Río sigue siendo una Cidade Maravilhosa...

Rap de la Felicidad

Sólo quiero ser feliz 
andar tranquilamente en la favela en que nací, 
poder enorgullecerme y tener la conciencia 
de que el pobre tiene su lugar.

Autoridad amiga ya no sé qué hacer 
con tanta violencia tengo miedo de vivir.
Vivo en una favela y estoy muy falto de respeto,
la tristeza y la felicidad aquí van de la mano.
Hago una oración a un santo protector
pero soy interrumpido a tiros de ametralladora.
Los ricos viven en una casa grande y linda
y el pobre es humillado en barrios y tugurios.
No puedo soportar esta ola de violencia
Autoridad,  sólo le pido un poco más de competencia. 

No podemos pensar en diversión hoy día
porque hasta en los bailes nos humillan.
Quedarse en la plaza era tan normal,
ahora se volvió moda la violencia.
La gente inocente nada tiene que ver
pero está perdiendo el derecho de vivir
Nunca vi una postal de una favela
sólo de paisajes hermosos.

Quien se va de la barriada luego la extraña,
un gringo viene aquí y no conoce la realidad.
Va a la zona sur a conocer el agua de coco
y el que vive en una favela vive pasando sofocones
Cambiar la presidencia es una nueva esperanza
sufrí en la tempestad y ahora quiero bonanza,
el pueblo tiene la fuerza y tiene que encontrarla
si no hacen nada allí, lo haremos todo desde aquí.



Rap da felicidade - Cidinho y Doca 



2 comentarios:

W dijo...

Geriba, que linda playa por deus !! es un paraiso y tan cerca de Rio, ciudad impactante, tanto por el centro turistico y tanta pobreza separados por unas cuantas ruas...

María Silvia dijo...

Geribá, Azeda, Joao Fernandes y alguna otra que me reservo (de mala no más) son la zanahoria para un largo año de trabajo. Algún día se me dará por el sur o el norte argentinos. Mientras, aguas cálidas. Besos gringo.