Fanny no es mi madre.
No está en el cielo ni en el infierno.
Ni en ese esperpento al que nunca voy.
No es un ángel que me vela desde arriba
o mira, lánguido, desde el final del arco iris.
Fanny no es mi mamá.
Difícilmente hubiese sido una dulce abuela.
Probablemente sería cristinista.
Tendría cuenta en face, twiter y toda red o recurso para comunicar.
Fanny no es "mi viejita".
Aprendí que
tampoco es la razón de mis complejos,
tampoco es la razón de mis complejos,
miedos,
traumas.
Yo soy la hija de.
Contundente. Resuelta. Real.
Y
Y
celebro ser su hija.
Amándola.
Calipso - LPDA
Amándola.

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