24.10.11

Oktubre, 23

Estoy feliz. 
Nada - o todo? - queda del Domingo de elecciones.
Me lo he pasado en casa pues la radio decidió no cubrir la jornada.
Así que leí. Escuché bastante. Vi mucho. 
Y mientras me devano los sesos sobre qué inteligente escribir pienso en mi Bruno.
Que ayer estuvo 
en el asentamiento jugando a la pelota con los pibes 
y antes 
llamando a diarios y portales para que "manijeen la marcha de los lápices".
Que temprano fue a su turno en el quiosco,
volvió, 
fue a votar emocionado
y después de una siesta más que breve
salió a la plaza a celebrar ser joven. 
Llamó hace un rato
para preguntar si podía comer una pizza con los chicos
- otros enamorados como él - 
y para decir que me quiere.
La tele muestra otra plaza llena de jóvenes, que son iguales a mi Bruno.
Porque es la misma bandera, 
el mismo triunfo, 
el mismo amor.
00:20


El amor después del amor - Fito Páez

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