No tengo palabra.
Me exilié de este espacio y vuelvo a él en menos de lo esperado. Sin embargo no es una intrascendencia la que arguye mi retorno. Hace días pienso en la infancia. En las veces que nos refugiamos en ella cuando este mundo adulto frunce el ceño de tal forma que se impone una maniobra de escape.
Hoy murió María Elena Walsh - poeta, escritora, compositora y cupletista, como le gustaba definirse - y con ella buena parte de la niñez de los argentinos. Todos tenemos una anécdota que contar sobre algunas de sus canciones. Y es que La Vaca Estudiosa, El Brujito de Gulubú, La Reina Batata o El Reino del Revés son fácilmente asociables a los delantales a cruadillé rosa o celeste, como las flores del Jacarandá (que son lilas, pero "tenía que rimar", dijo la autora en un reportaje).
Hace algunos años Manuelita, la tortuga volvió en libro. Aventuras varias para la pehuajense que un poquito caminando y otro poquitito a pie volvió a su terruño, se casó, tuvo hijos y luego se divorció del tortugo Manolo.
Con María Elena aprendí que el lenguaje era un juego sin orden, sin reglas, desprovisto de estructuras; de allí el fantástico recreo de sintaxis y semántica. Las ideas sin embargo, el criterio y la sensatez de lo bueno, lo justo y lo verdadero, no se sometieron a engranaje trágico alguno. Su artículo Desventuras en el País Jardín de Infantes, publicado en 1979 y su poema La Pena de Muerte del '91, son muestras inequívocas de ello.
Sospecho que en el ADN nacional hay bastante de ese País del Nomeacuerdo y la desmemoria institucional, mucho de esa esperanza interminable de la Serenata para la tierra de uno, de ese mundo que siempre fue de los que están arriba como en Los Ejecutivos, o de locos con razón y bárbaros con paz de Para los demás. No es poco para una mujer que ni maestra, ni madre, ni madrina supo hablarnos a generaciones enteras de infantes maduros y adultos reverdecidos.
Y aunque hoy sea un poco menos chica y un tanto más huérfana, hay espacio para un Gracias María Elena.
Diablo, estás? - María Elena Walsh
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