Para los ojos de quién?
Tengo cuatro semanas de vacaciones, veintiocho días sin aire radiofónico.
La palabra tiene razón de ser en la oreja del otro y también en su lectura. Mas, para qué...?
Así como mi voz tiene descanso hasta Febrero, deseo detener estas líneas hasta entonces. Podré? Quizá alguna intrascendencia me tiente a desplazar el cursor y a alterarle el latido. Veré cómo sobrellevarlo.
Hasta aquí, fácil.
Lo complejo es que, con tanto ocio, me aparezco ante mí a cada rato. Preguntándome, husmeándome. En tanto recreo me demando respuestas que no tengo. Son exiguas las definiciones para el volumen de los interrogantes.
Pero necesito un asueto de mí...
Ésta que fue una compañera del ciclo 2010 esta vez viene a cortinarme el silencio.
Las palabras - Las Sabrosas Zarigüellas