26.2.13

شادی


Para escribir, hay algo más peligroso que la pena o la abulia: 
la felicidad. 
 La letra que se dibuja en la tristeza es una búsqueda que exorciza dolores, 
los comparte 
y 
hasta aliviana la carga. 
La palabra dichosa tiene apenas el mérito del goce propio. 
Es un acto egoísta, individual y ... luminoso.

Leí un artículo sobre las 50 reglas de Schopenhauer
- a quién nadie podría tildar de optimista -
para conseguir la eudaimonia.
Me quedo con la 39: 
"Debido al poder secreto que preside los sucesos más azarosos de nuestra vida, acostumbrémonos a considerar todo acontecimiento como necesario, un fatalismo que resulta tranquilizador".

A Birabent no lo inspira la lluvia y a mí no lo hace la alegría. 
Porque la disfruto no más, porque la hago mía y la ejercito en la sangre.



Revolución - Amaral

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